Amor por deporte antiguo cruza las dos fronteras
by JUAN ESPARZA LOERA / Vida en el Valle
(Published Wednesday, July 2nd, 2008 09:05AM)
FRESNO -- Fidel Trinidad Garzón vestía pantalones largos que se le mancharon por resbalarse en el terreno de tierra a las afueras de Fresno.
A sus 63 años de edad, su barba y cabello entrecanoso traicionaron su destreza como pelotero del antiguo juego de pelota mixteca.
"¡Toma eso, jovencito!" le dijo Trinidad Garzón a su contrincante lo suficientemente joven como para ser su nieto, en la final del décimo torneo anual de Pelota Mixteca celebrado el domingo.
El originario de Magdalena Jaltepec, Oaxaca, México recurrió a 40 años de experiencia para mandar la bola fuera del ángulo de alcance de su contrincante. El deporte que los organizadores datan de 3,000 años atrás y se asemeja al tenis en la marcación, recompensa a la experiencia tanto como a la juventud.
Trinidad Garzón ayudó a su equipo a quedar en tercer lugar del torneo de dos días, el cual atrajo a equipos y espectadores de San Diego, Oxnard, Santa Bárbara, Los Ángeles, San Bernardino, Monterey y Napa.
El Combinados, que estaba integrado con escuadras de jugadores de San Fernando y Monterey, derrotó a San Diego, 2-0, para llevarse el campeonato en menos de una hora.
La participación -- no la victoria -- fue lo que más le importó a los jugadores como Trinidad Garzón.
"Yo no conozco a los contrincantes. Yo sólo estoy aquí para competir con ellos," dijo Trinidad Garzón, quien ha jugado durante más de 40 años.
Él dejó el juego durante tres años cuando trabajó para un sindicato de trabajadores en su Oaxaca natal, pero regresó al deporte que él ha pasado a sus dos hijos ya mayores.
Trinidad Garzón se quebró el brazo derecho un 5 de mayo, de 1985 en un partido en Puebla. En lugar de visitar al doctor para que arreglara el brazo que se le quebró justo arriba de la muñeca, Trinidad Garzón esperó hasta que su padre regresara a casa para que le pusiera un remedio casero. Cinco meses después, Trinidad Garzón estaba jugando de nuevo.
El deporte -- que se juega en un campo de apenas 100 metros de largo y 11 metros de ancho -- cuenta con elaborados guantes de piel decorados que van pegados a una pesada superficie de madera con clavo. Los guantes pesan como 13 libras. La mayoría de los jugadores son inmigrantes mixtecos.
Los partidos de la semana pasada, que se jugaron en un clima de 100 grados, fueron muy competitivos pero libres de acaloradas discusiones y desacuerdos. Cada equipo está integrado de una quinta (cinco jugadores).
Cada jugador tiene una especialidad: Algunos juegan sólo para el saque de la pelota; los hombres jóvenes por lo regular son los que tienen la tarea de golpear la pelota más lejos; y los veteranos como Trinidad Garzón son los que le dan a la pelota el giro o ángulo suficiente como para sorprender al contrincante.
Hubo bastantes comentarios para los jugadores el domingo pasado.
"Ándale, ¡que te va a ganar tu padrino!" "¡Ese guante no sirve!"
Las reglas del juego son tan complejas, que uno de los jugadores del equipo visitante de Oaxaca admitió que él jugó durante un año y todavía no entendía todas las reglas.
Fidel Salazar Rosales, presidente de la Asociación de la Pelota Mixteca en Oaxaca, se quedó complacido con lo que vio el fin de semana pasado.
"Hoy, en este día, logramos una misión," dijo Salazar Rosales. "Esa misión es nuestro apasionado deporte que nos dieron nuestros ancestros."
Salazar Rosales está promoviendo el deporte que viajó por primera vez a los Estados Unidos cuando Cupertino Miguel, el hermano de Trinidad Garzón, organizó juegos a mediados de la década de 1960 en el área de Fresno.
"Nuestro juego ha evolucionado," dijo Salazar Rosales.
Los primeros juegos se llevaron a cabo en un campo en forma de una H ancha. El juego ha adoptado algunos aspectos del juego de pelota valenciana de España, y ha pasado por diferentes versiones de guante y pelota.
Leobardo Pacheco Vásquez, el único fabricante de guantes para pelota mixteca en el mundo, recuerda cuando su abuelo inventó el guante.
Daniel Pacheco Ramírez fue un carnicero que jugaba el deporte en Oaxaca. Un día, él se cortó la mano en la carnicería y decidió cortar una pieza de cuero de su silla de montar para protegerse de la lesión. Así él descubrió que la pelota se iba más lejos. Con el tiempo, él mejoró el guante.
Pacheco Vásquez dijo que otros jugadores aumentaron la demanda del guante. Debido a que la pelota se iba más lejos, se añadió más peso a la pelota. Después, los guantes tuvieron que hacerse más grandes para poder absorber el golpe de una pelota más grande.
La protección de metal, principalmente clavos como de una pulgada de largo, se añadieron a los guantes en 1930, dijo Pacheco Vásquez.
"Me siento orgulloso porque es una herencia de familia," dijo Pacheco Vásquez de su trabajo.
Los guantes, que se venden por cerca de 4,000 pesos (como $360), se toman como un mes para hacerse. Cada guante lleva como tres kilos (6.6 libras) de clavos.
Las lesiones más comunes en este deporte son abrasiones de cuando un jugador es golpeado por la pelota en el brazo o en la cara. Algunos jugadores han resultado noqueados por la fuerza de la pelota.
El deporte se juega todo el año en Oaxaca, pero se muestra en la celebración anual de la Guelaguetza.
Pacheco Vásquez está tratando de organizar el deporte entre los migrantes oaxaqueños en Atlanta y Tijuana.
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jesparza@vidaenelvalle.com
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